
El famoso cineasta estadounidense rompió el silencio hoy en una extensa carta que envió a los suscriptores del servicio de correo que tiene en su página michaelmoore.com, y que se puede leer directamente en su sitio, obviamente en inglés. En ella insta a votar a Barack Obama, uno de los candidatos por el Partido Demócrata en disputa por las elecciones primarias (del Partido) para la presidencia de los Estados Unidos.
Moore explicó que hasta ahora no había expresado su opinión públicamente porque considera que, en primer lugar, “a nadie le importa”, y en segundo, que ni a él ni a nadie que conozca le importa quién sea candidato mientras se respete el proceso electoral democráticamente y siguiendo la Constitución.
A su vez Moore arremete contra Hillary Clinton, la otra candidata de los demócratas, aduciendo que sus argumentos contra Obama son espúreos y no tienen razón de ser. Esto ocurre a raíz de un desafortunado comentario de Clinton en su último debate acerca de una supuesta relación de Obama con Louis Farrakhan, líder del movimiento musulmán negro estadounidense “La Nación del Islam”, varias veces criticado por sus posiciones extremistas. Moore aclara que no existe tal relación, pero que Clinton se empeña en ensuciar el nombre de Obama frente a los “votantes blancos”.
El desprecio de Moore por Hillary Clinton se evidencia a lo largo de toda la carta: la llama “loca” y “pacata”, con actitudes “cercanas a la estupidez”. Moore ha ido contra Clinton en otras oportunidades. En su última película, Sicko, la acusa de corrupción y malversación de fondos por su actividad, durante el mandato de su esposo, Bill Clinton, en la reestructuración del sistema de salud norteamericano.
Moore no puede ocultar su amor por Obama y habla loas de él en todo momento. Pero también teme que pueda haber una chance para el candidato republicano, John McCain, debido a que reconoce que en el país hay una gran cantidad de gente que no está dispuesta a votar por un hombre negro. Es por esto que llama a sus compatriotas a votar a Obama, para “poner las cosas en orden”.













