
La violencia de género en nuestro país es un tema que ha ganado espacio en los medios en estos últimos años. Esto es algo sumamente positivo, ya que el problema existe y analizarlo es un primer paso para encontrar las soluciones. La permisividad social frente a la problemática viene disminuyendo claramente, pero aún es evidente que no es suficiente este descenso.
Un dato me permite hacer esta afirmación. Según ha publicado 20minutos.es, un 36,5% de los españoles consideran que la mujer que se queda con un hombre golpeador, tiene la culpa de recibir esas agresiones, al menos por el hecho de quedarse.
Es una apreciación superficial de la problemática. En una situación sana y normal, una mujer no permanecería con su agresor. Justamente el problema esta ahí. La situación que se genera con un agresor no es ni sana, ni normal.
Las opciones que una mujer puede visualizar en esas situaciones, son más que limitadas. El simple miedo, físico y sicológico, le impide hacer una apreciación correcta de su realidad. Se queda porque ni siquiera puede pensar en irse.
Imagen: flickr.com













