En estos días la Organización Mundial de la Salud publico un informe sumamente interesante sobre las leyes antitabaco en el mundo. Básicamente se señala que solamente el 5.4% de la población mundial, vive en lugares con leyes antitabaco muy rigurosas, y que por lo tanto se encuentran razonablemente protegidos.
La primera y obvia conclusión es que casi el 95% de los habitantes del planeta viven en países donde no se ha comprendido un problema tan importante, o al menos no en su necesario nivel de jerarquía.
La relación tabaco-enfermedad, y más aún, tabaco-muerte, esta fuera de discusión. Los costos monetarios que esto conlleva, y ni hablar de los costos personales, son de un nivel impresionante.
Las leyes antitabaco han demostrado que llevan a una disminución del consumo, y sin duda alguna, a la protección de aquellos no fumadores que se ven contaminados por quienes lo hacen.
Si bien en nuestro país estamos en buen camino en este problema, aún falta mucho para alcanzar los niveles necesarios.
Imagen: flickr.com













