Las catástrofes de orden natural como las inundaciones, tornados o los terribles terremotos pueden ser de las experiencias más trágicas y traumatizantes para un ser humano. Más aún si en los hechos se pierden familiares y seres queridos.
Para una comunidad, ciudad y país puede representar un episodio también de orden traumático tanto por los muertos que se originan, los altos costos causados por destrozos y la atención a los damnificados que supone semejantes eventos naturales.
De la misma forma, estos hechos también suponen un aprendizaje para las sociedades que los padecen y el emprender acciones y medidas que prevengan futuros sucesos es una de las cuestiones de importancia. Por ejemplo, en el caso de Japón, situado geográficamente en un área del planeta con fallas geológicas importantes que le ha determinado importantes catástrofes naturales en su historia, pues han tenido que aprender de ello, pensar y ejecutar medidas para combatir las nefastas consecuencias que pueden sucederse. Es el caso de las construcciones que se realizan en ese país, que si bien implican altos costos pues previene muertes tras posibles movimientos de la tierra o terremotos.
El reciente y dramático terremoto que ha sucedido en China, ha tenido como resultado nada menos que 75000 muertos y desaparecidos, casi 275000 heridos y 5 millones de damnificados.
El gobierno de ese país se encuentra focalizando sus esfuerzos en atender la dramática situación de estos millones de personas que se encuentran expuestos a enfermedades de todo tipo que podrían devenir en verdaderas pandemias.
Es una difícil situación por la que atraviesa el milenario país oriental.
Fuente: es.noticias.yahoo













