Fumar marihuana puede distender a algunos, animar a otros y predisponer a vivir sensaciones placenteras en las cuales el espacio y el tiempo parecen quedar abolidos.
Quedarse tendido en una playa por la noche sintiendo como las estrellas se acercan hasta que casi se pueden tocar es una de las tantas experiencias buscadas y perseguidas por aquellos que quieren suspender por un tiempo el contacto con la realidad y que se acercan a las sustancias psicoactivas para lograrlo.
Hay además una mística en torno a esta sustancia que se puede compartir acerándote al otro de una forma en la cual las barreras emocionales que te mantienen aislado pueden ser derribadas.
Muchas canciones hacen alusión al aspecto placentero y místico que puede producir el consumo de cannabis al tiempo que investigaciones científicas lo proponen como una terapéutica para provocar apetito o distender los músculos en patologías como la esclerosis múltiple.
Sin embargo, hoy se sabe que pueden haber problemas cuando no se trata sólo de fumarte un porrito para ver a las palomas comer, como dice Calamaro en su canción.
Un estudio realizado por la Universidad de Melbourne alerta sobre el efecto nocivo que puede provocar el uso de cannabis sobre la memoria y las emociones cuando es consumido por un período de 10 años de continuo y en cantidades de aproximadamente 5 porros al día.
De acuerdo a resonancias magnéticas realizadas en grandes fumadores de la sustancia psicoactiva, se detectó la presencia de daños cerebrales en zonas del hipocampo encargadas de regular el comportamiento emocional tal como el miedo y la agresividad así como la memoria.
Aún no se sabe si el daño puede ser reversible una vez suspendido el consumo…por las dudas si te encuentras dentro de la población activamente fumadora, quizás que puedas ir probando otras prácticas como la hiperventilación o la meditación que también producen efectos físicos que te ponen a vivir sensaciones de corte con la cotidianeidad.
Fuentes: El Pais | app2.expansion | Imagen: 20minutos













