En lo que se denomina crisis económica en España, de las peores de los últimos años, no deja de insistir la desesperación de las personas en la miseria del tercer mundo que buscan escapar de la pesadilla y encontrar un futuro mejor.
Esto es la muestra pura de la desesperación, cuando ya no importa qué pueda pasar, cuando ya no importa si la muerte puede ocurrir. Nada es lo que tienen para perder y todo para ganar los aventureros que en precarias embarcaciones intentan atravesar los mares y llegar a tierras europeas, tierras cercanas al continente africano pero que son la puerta del desarrollo europeo.
Las Islas Canarias han sido desde siempre la puerta de entrada de africanos que escapan de sus tierras buscando mejorar su calidad de vida. El problema es que lo hacen de cualquier forma y muchos lo pagan muy caro, hasta con su propia vida.
Esto fue lo que ha sucedido recientemente en las aguas cercanas a la isla de Lanzarote cuando en una precaria embarcación intentaban llegar a estas tierras este grupo de sub-saharianos de los cuales apenas algunos lograron salvar su vida tras transitar por una pesadilla de muerte.
Eran una gran cantidad, casi sesenta y un surfista que apaciblemente miraba hacia el horizonte en busca de una ola terminó hallando el panorama de terror y fue quien terminó rescatando a los pocos sobrevivientes. También el surfista que salvó a los inmigrantes era un inmigrante, un uruguayo que tuvo mejor suerte que los africanos. Vale la pena revisar la fuente del artículo para leer la conmovedora historia del surfista uruguayo que rescató a estas personas.
Es realmente un tema triste la situación de esta gente que llega a las costas canarias y deja mucho para pensar cuando en situaciones bastante más ventajosas nos quejamos de lo mal que estamos. Claro que no nos vamos a comparar con este ejemplo extremo pero al menos da para pensar ¿verdad?
fuente: 20minutos













