
Si algo tienen las crisis, es que parecen habilitar a todos a hablar de ellas, y hacer pronósticos sobre lo que va a pasar en el futuro. Pareciera ser que el momento de crisis es caldo de cultivo para agoreros, predicadores, futurólogos y charlistas. Y también para criticar gobiernos, por supuesto. Tal es el caso del inversor -ahora parece que ser inversor es una especie de profesión- Jim Rogers.
Rogers critica a Obama porque dice que es amigo de los banqueros, y que por eso prefieere salvar a los bancos en lugar de al resto de los habitantes del país. La postura de Rogers parece sensata, sí, pero también parece demagógica. ¿Un inversor multimillonario hablando mal de los banqueros?
No por defender a Obama; el problema es pensar que todos los bancos son los únicos responsables de la crisis financiera. Es atacar solo un punto de la gravedad de la crisis. La burbuja financiera propiciada en los últimos 10 años o más no ha sido solo impulsada por los banqueros, sino por tipos como Rogers, inversores, brokers, agentes, o como se los quiera llamar. Especuladores.
Que ahora hombres como Rogers, el hombre de los mil moños, o el más famoso George Soros se rasguen las vestiduras defendiendo “al pueblo norteamericano” o a cualquier pueblo, da rabia y gracia. La culpa, como siempre, es de los otros.
Fuentes: Libertad Digital | Blog de Jim Rogers
Imagen: Seekingalpha















